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¿Uno nace o se hace?

“Puto se nace”, gritan con orgullo mis amigos gay y ¿quién se atrevería a retrucar lo contrario?. Sin embargo, para mí en el amor no está todo dispuesto de antemano y para mi tesis no hay mejor que quienes, en la soledad de la vida y en las preguntas de la juventud, bien sorprendidos se han encontrado mirando a la persona menos indicada por la moral nuestra de cada día. Y vos…¿de qué lado estás?

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Sex on the city

Fantasías de ciudad pululan por doquier… al subir al ascensor, al cruzarte a la entrada de un sanitario, al quedarte casi casi a solas en tu lugar de trabajo, al intercambiar miradas por cualquier calle…en fín, las posibilidades son infinitas al igual que nuestros pensamientos. ¿Pero el acto?

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Las mil y un flechas de Cupido.

Tenía abandonado este blog al punto que estuve a punto de darle un cierre demoledor…Sin embargo, hubo un tema que me invitó a dedicarle el tiempo que, insisto, no tengo. ¿De qué se trata? De las “polly relatonships” o “relaciones de poligamia”. Las mismas se constituyen, cada vez más, de mutuo acuerdo y sin tapujos. ¿Te interesa?Mientras que los estudios delatan en que las relaciones monogámicas están en franco fracaso (las estadísticas exponen un 70% de infidelidad y yo me atrevería a decir un 90%), un grupo de personas se atreven a desenmascarar sus deseos múltiples y convivir con distintas relaciones constantes. Todos aceptan, todos acuerdan: de eso se trata. En general, los analistas le dan un cuadro de veracidad a estas nuevas formas de emparejarse basados en parámetros de felicidad. Al parecer, mientras que los “poli” señalan que están con sus parejas estables (las primeras o aquellas en que se comparte convivencia) por amor, la mayoría de los monógamos encuestados suelen responder que lo hacen por cuestiones económicas, sociales, etc. ¿Habrá que hacerse poli entonces?

No es tan así. En mi interés estuve urgueteando por la web data sobre este tema. Debo decir que encontré poco y nada. En castellano, google te facilita pocas opciones. La cosa cambia en otros idiomas pero, de todos modos, todo hace pensar que aún es un tema bastante tabú, personal, interno a un grupo determinado. De todos modos, no por ello dejé de obtener importantes testimonios. Así me encontré que, mientras hacen de la poligamia un estilo de vida de felicidad, hay quienes entran en conflicto con sus gustos.

“Decidí que tenía que estar con él pero sabía que tenía que tomar la decisión de ser mono y dejar de lado cosas/cambiar relaciones en mi vida. Con él ahora es todo confuso como tercera persona supongo que siento todo este dolor como si “hey yo dejare todas mis relaciones poli por ti y tendré quer buscar relamente para tomar esa decisión. Por qué me gusta tanto?” señala una persona en una página web. Evidentemente, ser “poli” a veces entra en conflicto con otras relaciones. No se trata únicamente de celos, algo que nunca deja de estar saldado incluso en estas múltiples parejas, sino, asimismo, de que hay personas que no aceptan esta forma de enamoramiento. Por lo tanto, mientras que los “polis” no se niegan el amor en todas sus manifestaciones, en muchas ocasiones, el ser “poli” termina negándoselos a ellos.

Evidentemente no es para cualquiera y, además, aún hay quienes se oponen a esta poligamia cuando del futo de las mismas terminan dándose nacimientos. Muchos psicólogos insistenn que puede ser confuso para unb niño criarse en un ambiente dónde sus padres tienen múltiples parejas e, incluso, se atreven a procrear por fuera de la pareja de convivencia. De todos modos, nada nos dice que ésto no ocurra de hecho. Ser “poli” es un concepto un pcoo más amplio que ser “swinger”. Sin embargo, es sólo una ampliación de lo mismo y, de hecho, existe más de lo que uno cree. Hace poco me contaron la experiencia de una pareja que se encontró con que unos amigos los invitaron a su casa a tomar algo y, de manera sugestiva, intentaron convencerlos de mantener una relación “swinger”. Ellos, delicadamente, negaron la invitación y se fueron. Obviamente, no dejaron de hablar sobre el “extraño” hecho. Sin embargo, aunque para ellos todo había cambiado, los amigos seguían siendo los mismos que hace tiempo atrás…¿Quién sabe cuántos poli hay? Nadie, de eso se trata.

De mil perdones…

me re colgue…no escribi mas….mucho trabajo, mucho sueño, mucho cansancio me dejo fuera de mis blogs…pero volvi y, aunque no escribire millones, prometo volver al ruedo. Siganme, no los voy a defrudar!!! (ja, ja, ja)

Beso a beso.

¿Hay algo mejor que un beso? Sí.Cientos, miles…un millón de besos. Antes de San Valentín todo el mundo se acuerda de besarse. Pero, en el día a día, ¿qué pasa con la boca en tu boca?

Faltan pocos días para que el 14 de febrero no respete fronteras y se imponga con su bizarro rosa o rojo (alguien decidió que ese era el color del amor a pesar de que bien podría ser multicolor) en los calendarios. El Día de San Valentín está a la vuelta de la esquina y no solo lleva a una venta desmesurada de regalos ridículamente melosos sino, asimismo, a toda clase de manifestaciones amorosas y en público. Nadie parece darse cuenta que los besos y arrumacos pierden absoluto sentido si responden mas a una imposición mediática que a una voluntad momentánea.

¿Qué gracia tiene reunirse masivamente solo para darse un beso apasionado? No lo sé. Pero lo cierto es que muchos participan de esas jornadas impuestas por shoppings, anuncios o busquedas de récords mundiales. El amor es tan comercial como todo y todos vamos contentos y felices a darles la razón a los déspotas del romanticismo.

Nos imponen desde fuera que nos queramos y las ovejas del marketing van a cumplir su misión. ¿Es real? Por supuesto que no. Mas de uno se vé tentado a seguir la corriente aunque mas tarde ni se hable con su pareja, aunque no se rocen siquiera por casualidad, aunque los besos le sean tan ajenos como esa festividad. San Valentín no tiene sentido pero menos aun lo tiene para quienes se aman de verdad y para quienes no se aman en absoluto. Sin embargo, nuestra capitalista sociedad, lo compra y lo vende.

Recomendable!!

Felices los Valientes

¿Quién dijo que el amor es algo que te pasa una vez en la vida y que no puede superponerse? A pocos días de San Valentín (una fiesta ajena pero que bien podemos atraer a nuestras bizarras vidas) más de una/o se ha planteado a quién saludar: nuestra pareja de turno o nuestro amor. Porque no necesariamente esas dos cosas coinciden.

Hablando con amigas que aman demasiado (un buen título para mi próxima entrada), me encontré con que su amor no tiene nada de parecido ni esta remotamente cerca a la persona que las acompaña, que las llama, que las trata como novias.

Aunque a veces sea doloroso, “hay cosas del corazón que el cerebro no entiende” y aunque deberíamos amar a la persona correcta, amamos a aquella que no nos dá nada ni nos pide nada.

¿Qué nos atrajo de esa persona y nos sigue atando? Vaya uno a saber ¿Qué nos atrae de esa persona que no tiene ningún problema en soltarnos la cuerda? Otro misterio. De todos modos, algo no debe andar tan mal en nuestro corazón…porque aún sintiéndonos así, nos quedamos con el indicado…sin saber por qué. Por eso, este 14 de febrero, más de uno/a debería decir: Felíz día…igual me quedo con vos!

La verdad prohibida.

Ante la edición próxima del diario de Susan Sontag surgen muchas preguntas pero también, un tanto, el morbo de inmiscuirse en la vida privada de aquellos seres espectaculares pero de repente tan iguales, problematizados, enamoradisos, egoístas, y simplemente humanos como todos. La verdad de las verdades, son nuestras grandes preguntas.

No sólo “El diario de Bridget Jones” fue prueba suficiente de que la intimidad puede ser exitosa comercialmente sino que, además, un centenar de biografías han sido las delicias de más de una editora de libros. Sin embargo, la venta de del diario de la intelectual neoyorquina Susan Sontag nos abre nuevamente a esa verdad desnuda que siempre buscamos pero que difícilmente podemos encontrar en un libro redactado para salir a publicación y, menos aún, en nuestra vida cotidiana.

¿Qué buscamos cuando leemos un diario íntimo? La verdad. Algo que, aunque no admitamos, creemos que siempre se nos escapa de las manos, continuamente. ¿Qué piensa el otro cuando nos dice lo que nos dice, cuando hace lo que hace, cuando vive desde si y no desde nuestras necesidades o búsquedas? Es la mayor duda existencial. Nada del ser o existir, en nuestro día a día de personas minúsculas y simples la gran pregunta es si es verdad lo que se nos presenta en la vida en relación a otras personas.

Por eso, leer un diario íntimo, que es sólo para uno mismo, es el mayor deseo y también un asegurado best seller. No importa que Susan Sontag diga obviedades en él. Tampoco que, lejos de la intelectual pública, se destape con pavadas comunes. Lo que verdaderamente importa es que allí está desnuda. Allí es de verdad y no esa imagen que nos construimos.

Recomendable!!

¿Acaso alguna vez no has leído algún diario íntimo?

Tienes un e- m@il.

Aunque nos hagamos los modernos y que ya tengamos casi adherido a nuestro cuerpo el mail, hay aspectos del mismo que aun nos resultan desconocidos y que nos complican. Ese es el caso de las conversaciones. La escritura por mail es distinta y tiene sus códigos… si los mismos no se respetan o no se comprenden, puede que perdamos una relación valiosa.

Y… de por si las relaciones humanas son complicadas, confusas y siempre estan a punto de quiebre. Pero, al parecer, el mail vino a complicar aún más las cosas. Según una noticia que apareció publicada hoy, muchos negocios, conversaciones casuales y hasta citas (!) se ven frustradas por una mala expresión enviada por mail. Pero, como si fuera poco, los especialistas destacan que no se trata tanto de lo que se dice en sí como de la forma en que uno se despide. Aparentemente: un saludo vale mas que mil palabras.

A tal punto el tema a pasado a ser toda una cuestion de estado que hasta se han conformado empresas dedicadas a transmitir las reglas de etiqueta on line o “netiqueta“. Aunque parezca que no hace falta ser un genio para hacer entender un mensaje positivo o todo lo contrario, la cosa no parece sencilla. Un saludo demasiado afectuoso o uno demasiado formal puede transmitir todo lo contrario de lo que uno pretende. Ni que hablar si, por olvido o por lo que fuere, directamente no se responde al mail en cuestión!!!

Asi como hay que tener cuidado con quien uno elige para entablar un tipo de relación cualquiera, también hay que cuidarse de la forma en que uno se expresa. La justa medida es difícil de establecer pero lo cierto es que, como en todo en la vida, no solo hay que saber ser el mejor en el “durante” sino también en el adiós.

Amor express.

Casi imposible de establecer, la pregunta es recurrente, aún cuando ya nos enamoramos. La razón es simple: uno quiere saber que le gustó de la otra persona, como nació eso que mas tarde sería amor…etc. Sin embargo, hay quienes se animan a amar en ocho minutos. Una especie de amor express se propone como nueva forma de conocer gente. ¿De qué se trata?

Nació a fines de los años ‘90 como una preocupación por parte de una comunidad judía. El amor escaseaba y no tuvieron mejor idea que organizar lo que se ha dado en llamar speed dating (citas rápidas). Se establecen una serie de citas en una misma reunión, sólo se tienen ocho minutos para conocer a la otra persona y establecer en una planilla el tipo de interés motivado. Al finalizar la reunión, el organizador establece las coincidencias y les dá la oportunidad a las partes para que se conozcan mejor en un lugar a su elección. A partir de ese momento, todo depende de ellos (sin ayuda de nadie).

Sin lugar a dudas se trata de una especie de caja de cristal perfecta para establecer relaciones: todos los que van estan buscando pareja estable, no existe ninguna presión porque es probable que, de no haber interés, no se vuelvan a ver y, sobre todo, es imposible que te conozcan de verdad!!! ¿Quién puede creer que una persona se pueda conocer en ocho minutos? Ni siquiera un especialista en entrevistas profesionales se sentiría capaz de llegar a conclusiones valederas sobre una persona…a lo sumo tiene impresiones!!!

Todos estos puntos me interesaron:

  1. para enamorarse no hay que conocerse mucho.
  2. vivimos en forma tan acelerada que nisiquiera tenemos tiempo para enamorarnos
  3. la primera impresión es la que cuenta.
  4. somos tan consumistas que pretendemos conseguir amor como si se tratara de un producto en la gondola de un supermercado!!!
  5. somos tan egocentricos como para creer que podemos seleccionar y descartar gente solo basándonos en nuestra mirada inquisidora (al estilo de Gran Hermano).

Sin dudas que el metodo ha dado sus resultados y no sólo se han formado parejas estables sino que, incluso, han logrado formar familias. De todos modos, no apunto a criticar o alabar las speed dating sino, mas bien, a preguntar si no es hora de que nos replanteemos nuestra forma de vivir. ¿Acaso hace falta recurrir a la cajita de cristal de estas citas express para encontrar el amor? ¿Acaso no llama a nuestra puerta a cada instante?De todos modos, si estás interesado, ¿quién soy para juzgarte?…www.8minutos.com.ar
Recomendable!!

Amor animal.

Hace unos días atrás leí que se armó un revuelo barbaro en un festival de cine independiente por una película de zoofilia…si, si…amor animal…y me interesé un poco por el tema.

Al parecer en el Festival de Sundance (Park City- Utah) ,Robinson Devor no tuvo mejor idea que hacer un filme basado en el caso real de un hombre que murió tras haber mantenido relaciones sexuales con un caballo árabe y que, tras el incidente, levantó el velo sobre una práctica sexual ancestral. Lo cierto es que, si Devor estaba dispuesto a que se hablara del tema, lo logró: aquí estamos para analizarlo.

En principio siempre tuve el prejuicio en torno al mismo porque soy una gran amante de los animales (pero bajo ningún punto de vista lo soy sexualmente) y porque lo considero un abuso a un ser indefenso. Sin embargo, hoy estuve pensando: ¿quien soy yo para decidir que clase de amor es el correcto? Qué diablos!! vamos a investigar sobre el tema…aquí algunas conclusiones:

  • no sólo no es considerada una enfermedad ( a menos que la persona se sienta mal por su deseo) sino que no es condenado en muchos países y en varias estadísticas y estudios se ha comprobado que es mas frecuente de lo que la mayoría piensa.

  • según psiquiatras, la zoofilia está latente en la sociedad que, aunque no siempre la lleva a cabo como acto sexual, mantiene fantasías al respecto.

  • el término para referise a las relaciones sexuales con animales es bestialismo.

  • aunque hay cientos de sitios web sobre zoofilia (con imágenes verdaderamente contundentes) la información sobre el tema escasea.

De todos modos, sobre gustos no hay nada escrito y les recomiendo a los interesados la visita a este sitio informativo.